lunes, 18 de junio de 2018

Beatriz Sobera (Historia de un país atormentado)




HISTORIA DE UN PAÍS ATORMENTADO

31 de julio de 1959, Bilbao. Creación de Euskadi Ta Askatasuna, más conocida como ETA, una organización terrorista nacionalista vasca que se proclama independentista, abertzale, socialista y revolucionaria.


Durante un periodo de 50 años atormentó a una España poco acostumbrada al terrorismo interno, implantó el miedo como sentimiento habitual a todo aquel que saliese de casa, arrancara su coche, ejerciese algún cargo político que no tuviera las mismas ideologías que las suyas, perteneciese a las fuerzas de seguridad del Estado o algo tan simple como estar en el lugar equivocado en el momento equivocado.


Años 70. Atentado en una cafetería de Madrid. 12 muertos y 80 heridos.


Años 80. ETA llevó a cabo sus atentados más sangrientos e indiscriminados. Murieron tanto fuerzas de seguridad como civiles, niños que simplemente pasaban por ahí. 12 muertos en la Plaza de la República Dominicana, 21 muertos en el Hipercor de Barcelona, 11 muertos en la Casa Cuartel de Zaragoza…


Durante todos estos años, el Partido Socialista, mantuvo conversaciones para conseguir llegar a un acuerdo, pero después del atentado en la Casa Cuartel de Zaragoza, hizo difícil los encuentros con la banda, pero el gobierno socialista mantuvo las conversaciones en secreto.


Años 90. Inicio de duros golpes contra ETA. Sus altos mandos e intermediarios se encontraban en la cárcel, aunque tuvieron una gran facilidad para reorganizarse.
Pero en esta década de los 90 se incrementó una intensificación de la repuesta social contra ETA en el País Vasco. Hasta entonces, las amenazas y el terror habían impedido a los ciudadanos alzar su voz contra los asesinatos de ETA.


532 días de cautiverio en un zulo para José Antonio Ortega Lara.


10 de julio de 1997.


Miguel Ángel Blanco,29 años, concejal del Partido Popular en Ermua (un pueblo cerca de Vizcaya), secuestrado por Irantzu Gallastegui después de haber comido en casa de sus padres. La emisora Egin Irratia recibe una llamada de la banda terrorista en la que informa del secuestro de Miguel Ángel Blanco, daban al gobierno 48 horas para trasladar a todos los presos de ETA a las cárceles vascas o asesinarían al concejal del Partido Popular.

Bilbao 12 de julio 1997, se celebra una multitudinaria manifestación para pedir la liberación del concejal del PP, encabezado por Aznar y la clase política española y vasca, y los familiares. Se trata de la marcha más numerosa en la historia de la capital vizcaína, con más de medio millón de personas.


16:50, 12 de julio 1997, ETA dispara dos veces en la cabeza a Miguel Ángel Blanco que se encontraba maniatado y de rodillas, pero sobrevive y es ingresado en estado de extrema gravedad. A pesar de todas las oraciones y plegarias del pueblo español a las 6:30 comunican el fallecimiento de Miguel Ángel Blanco.


A las 19:00 de la tarde, los ciudadanos del País Vasco se dirigen a las de sedes de Herri Batasuna y a las ‘herriko tabernas’ (sedes sociales de Herri Batasuna) a gritar a los dirigentes que eran unos asesinos.


Miguel Ángel Blanco fue la víctima número 778.
El 14 de julio de 1997 se celebra la movilización más grande de la historia de España contra la banda terrorista. Con el lema ‘basta ya’, ‘no son gudaris, son asesinos’ y ‘Miguel itxaroten zaitugu’. Durante ese día más de 5 millones de personas salieron a la calle y más de 1.500 actos de todo tipo para apoyar a la familia. Este día fue el principio del fin.


Me hubiera gustado contaros esta etapa de España, como una buena, una en la que hubo una sociedad sin miedo, sin conflictos. Pero no es el caso, durante 5 décadas España, estuvo atormentada, pero España es una nación fuerte, y en ese momento la unión hizo la fuerza más que nunca. Una España unida, harta de los asesinatos cometidos por ETA, una sociedad harta de vivir con miedo. Esa es nuestra España, una España unida, todos a una, todos los españoles fueron uno, uno que iba en contra del terrorismo. Salieron a la calle políticos, civiles, gente de izquierdas, gente de derechas, ateos, creyentes, vascos, andaluces, gallegos, catalanes, madrileños, canarios,…, toda España salió a la calle, dejaron de lado sus diferencias y decidieron ser una. Estoy orgullosa de mis padres que siempre me han enseñado a respetar, a ser educada, a que la violencia y las guerras nunca traen nada bueno, que el matar por matar no está bien. Me han enseñado la importancia del respeto. Estoy orgullosa de ellos, porque salieron a la calle para protestar contra ETA, supieron desde el minuto uno que ETA era un punto negro en la sociedad española. Mis padres como muchos otros, fueron José Antonio Ortega Lara durante sus 532 días de cautiverio, fueron Miguel Ángel Blanco y fueron víctimas del miedo impuesto por ETA. Salieron a la calle con millones de personas, por una misma causa, el fin de ETA.


Hay que crear una sociedad que sepa perdonar, pero que no olvide. Conocer la historia es fundamental para que no se repitan los mismos errores. España fue una en ese momento y lo seguirá siendo.


ETA no ha entregado armas, ETA ha sido desmantelada de los pies a la cabeza gracias a la guardia civil y a la magnífica seguridad del Estado de la que podemos fardar los españoles. Gracias a todos los que fueron valientes, cuando ETA lo hacía todo por detrás a base de bombas y atentados.


Esta si es nuestra policía, la que estuvo en Barcelona el pasado agosto y la que ha estado desde siempre para velar por nuestra seguridad.


A día de hoy, mas que nunca:


Viva la guardia civil y viva España.

Beatriz Sobera. 4ºA. Mayo 2018

Carlos Fernández Baena (Una nación dividida)


Jaime Valdes (Liberación)



LIBERACIÓN

“Señores antes de nada ha sido un honor tenerlos como pelotón, hoy volverá a reinar la paz en el mundo”, el coronel Litt nunca nos había reconocido nuestro trabajo en esta guerra pero hoy todo podía cambiar. Hoy era el día en el que de una vez por todas caería Alemania, hoy era el día en el que todos los que nos dejaron en el camino serían vengados.

Hutchman me dio la palmada en la espalda para darme fuerzas en ese momento, hemos vivido juntos muchas cosas y hoy era el día de ganarnos la libertad y volvernos a nuestra queridísima California. El camión paró, ya oímos los primeros bombarderos, salimos todos a toda velocidad hacía el puente donde se estaba librando la última batalla, esa última batalla en la que seriamos recordados de por vida.

Íbamos avanzando y los alemanes habían perdido muchos hombres, estábamos a un paso de ganar la guerra, era cuestión de coger el antiaéreo y tirar los aviones alemanes. De repente cae una bomba en el puente, muchos de los nuestros caen al vacío mientras yo corro en un lateral del puente, ya parecía que estábamos salvados cuando no encuentro a Hutchman, miro a todos lados y no lo veo, grito su nombre más de mil veces sin respuesta alguna, pero cuando se despeja el polvo veo al otro lado del puente a Hutchman  tirado en el suelo y unos camiones alemanes se lo llevan. Veo como mi mejor amigo es capturado y no puedo hacer nada, me quedo tirado de rodillas pensando en que poder hacer pero no obtengo ideas.

El coronel Litt me levanta rápidamente y grita: “¡Cojamos el antiaéreo!”, corremos hacia él y tiramos los bombarderos, oficialmente habíamos derrotado a Alemania, habíamos ganado la guerra, pero para mí esta no acabaría hasta encontrar a mi fiel amigo con el que había pasado todo, no me lo podía permitir.

Llevábamos tres semanas buscando por la zona, registrando cada campo de concentración de este campo de batalla. Como solíamos hacer Litt, Smith y yo inspeccionábamos todo mientras los demás vigilaban y descansaban unos minutos, este campo de concentración era diferente a los demás, había cuerpos muy recientes pero estaba todo vacío.

Ya nos íbamos cuando a los lejos oímos un tiro, salimos corriendo hacia un bosque, hay gritos y son muy cercanos. Corremos todo lo que podemos y nos encontramos dos kartoffels ejecutando gente, los reducimos y procedemos a llevarnos a todos los concentrados, hay un último recluta, en muy mal estado, muy delgado, le cojo y lo miro y es Hutchman, todos nos abrazamos, le habíamos encontrado pero estaba muy grave…

Llegamos a la enfermería, después de horas de espera la enfermera nos dice que Hustchman había sido maltratado pero se recuperaría, vamos a abrazarle, nos habíamos ganado la libertad, por fin podríamos volver a casa, habíamos ganado la segunda guerra mundial.


Juan del Carre ( Mi gran error)




MI GRAN ERROR

Yo estaba conduciendo; mientras tanto,  Marcos estaba haciendo el bobo con Antonio y Pedro en la parte de atrás.


No se si sería por el alcohol o por la adrenalina de la pelea en la que me metí, pero veía todo borroso, aún me dolían las costillas y la cara.


Tenía el labio ligeramente cortado, supongo que sería por el bofetón que me dio ella por pegar a su amigo, la cuestión es que aquella noche lo dejamos, dijo que yo era muy celoso, y aunque me puse de rodillas a suplicarla como si fuera una diosa me dijo que no y me dio la espalda, y ese fue mi primer error.   


La música estaba altísima, me pitaban los oídos y no podía parar de reírme, entonces Pedro me dijo que lo dejase ya, que era suficiente por hoy, que mañana había que currar y que se estaba haciendo tarde, antes de irme fui al baño, cuando salí ella ya estaba bailando con otro, hay que ver, 1 año de mi vida junto a esa mujer y en unos cuantos minutos ya había encontrado a otro, no me acuerdo exactamente de qué pasó después, pero después de  2 cubatas iba siendo hora de irnos, ese fue mi segundo error.

Íbamos camino de un 24 horas a por algo de comer y a despejarnos un rato.
Yo no podía parar de pensar en esa mujer la cual me había partido en dos el corazón, también era de destacar que estos llevaban un ciegazo importante.


La cuestión es que paramos en el 24 horas e ,irónicamente, estaba cerrado.


Buscamos en Google y había uno a unos 3 km por la carretera, él me lo advirtió, me dijo que si estaba bien, y aunque no me encontraba mareado estaba distraído y al mismo tiempo deprimido, nos pusimos a hablar y había un jaleo atrás que me estaba empezando a cansar bastante, me di la vuelta para decirles que se callasen, y este fue mi tercer y mayor error.


Antonio tenía el cinturón abrochado, Pedro y Marcos no, Antonio se desmayó con el impacto, Pedro y Marcos no, Antonio y yo salimos ilesos, Pedro y Marcos no.


¿Por eso el tío Pedro va en esa silla?- preguntó el niño
-Si Marquitos, por eso el tío Pedro va en silla de ruedas.


Juan Peña (La lluvia)



LA LLUVÍA

Hola, me llamo Kate Kingslow, tengo 16 años y soy del condado de Bathro en New Hampsire, en el norte de Estados Unidos. Pertenezco a una familia acomodada de la zona, mi padre es un reconocido científico de la compañía APOLLO y mi madre es una reconocida agente inmobiliaria. Vivo con mis padres y mi hermano Rody, de 4 años, en una buena zona, vamos a un buen colegio y tenemos un buen coche, es decir tenemos una buena vida. Hasta que un día…
Aquí comienza mi historia:


Todo empezó un 21 de mayo, un día soleado, algo que no suele pasar por aquí. Me levanté tarde y por consecuente llegué tarde a clase. Me estaban esperando mis amigos porque teníamos que presentar un trabajo de biología. De repente se oyó un gran estruendo como el de una tormenta, la gente se asustó, yo permanecí normal, al segundo sonó otro estruendo y ya me empecé a asustar. De repente apareció mi padre con mi hermano pequeño y me gritó que nos teníamos que ir de aquí que empezaría a llover en poco. Yo le respondí que si estaba loco que le pasaba. Me agarró fuerte del brazo y me llevó al coche donde esperaba mi madre.


Mi padre aceleró tan rápido que me asusté, por detrás nuestro, como a 5 km nuestro se veía una gran nube que se acercaba cada vez más rápido. Mi padre encendió la radio donde se oía que la gente se moría al momento en el que el agua de la lluvia tocaba nuestros cuerpos.

Mi padre aceleró y aceleró hasta el momento de detenerse al lado de una pequeña casa al lado de la carretera aparentemente normal. Entramos y en realidad era un búnker del trabajo de mi padre. Mi padre nos contó lo que había ocurrido, que estaban realizando un medicamento cuando ocurrió la catástrofe. Mi madre y mi padre se fueron del búnker y dijeron que volverían pronto.


Pasamos 6 años dentro de ese búnker mi hermano y yo…
Hola soy Kate Kingslow y este es mi hermano Rudy, tengo 21 años, mañana cumpliré los 22, y junto a mi hermano estoy luchando para salvar a la humanidad…