UNA FAMILIA DIVIDIDA POR UNA GUERRA
Sergei
Shekunov había nacido en Rusia, pero el trabajo le llevó a vivir en Ucrania.
Allí conoció a María y se casó con ella.
La
familia Shekunov vivía en un pequeño apartamento en la ciudad de Kiev. Sergei arreglaba
coches de segunda mano para luego venderlos, María era profesora en un colegio público
y el hijo del matrimonio, Gosha, era un estudiante de 14 años que soñaba con convertirse
en el mejor peleador del mundo.
Era
una familia normal hasta que, en el año 2022 tras la invasión rusa de Ucrania,
todo cambió. La convivencia con sus vecinos se volvió insostenible. Sergei, que
había dejado de hablar en ruso para evitar problemas, ya no era bien recibido
en su barrio y esto afectó a toda la familia. En esa situación, cuando pensaban
que nada peor les podría ocurrir, Sergei recibió una llamada desde Rusia para
alistarse en el ejército de su país. No quería ir a la guerra, pero la llamada
recibida fue clara, o se presentaba o se exponía a ser asesinado por no apoyar
a su país. Tenía una semana para viajar a Rusia donde le esperaban para empezar
la preparación para el ejército.
María y Gosha quedaron destrozados por la noticia, no eran capaces de asimilar que su esposo y padre podía alejarse de ellos para siempre. Sergei les prometió escribir todas las semanas, pero al llegar a Rusia le prohibieron cualquier comunicación con su familia.
La
invasión rusa se alargó en el tiempo y terminó afectando a todo el país. Además,
la convivencia con sus vecinos no era buena, por lo que cuando surgió la
posibilidad de irse de Kiev, María no se lo pensó dos veces. Un familiar lejano,
que años atrás se había ido a vivir a Waterford una pequeña ciudad en Irlanda
se puso en contacto con María y le animó a irse a vivir allí. Aunque no sabían
nada de Sergei, madre e hijo decidieron que lo mejor era dejar su ciudad.
Gosha
continuó con su vida en la ciudad de Waterford, donde los primeros meses fueron
muy duros. Un clima diferente, un idioma diferente, no tenía amigos y sobre todo
la falta de su padre. Iba al colegio por la mañana, después trabajaba en una
pizzería y terminaba todos los días en un pequeño gimnasio de MMA, artes
marciales mixtas. Pasaba todas las tardes en el gimnasio soñando con
convertirse en profesional para poder salir en la televisión y que su padre
pudiese verlo.
A pesar de las dificultades con el idioma, Gosha no tenía problemas en el colegio, era un estudiante muy aplicado. Su madre consiguió un buen trabajo y Gosha dejó el trabajo en la pizzería. Con mas tiempo, pudo dedicarse con mas intensidad a conseguir su sueño de ser profesional e MMA.
En 2024, con 16 años compitió por primera vez en un combate de MMA. No era profesional, pero según su entrenador estaba en el buen camino. Todo el esfuerzo que había dedicado a entrenar tuvo su recompensa. Gano el primer combate de su vida.
Después
del primer combate llegaron otros que terminaron de igual forma, con victoria.
Gosha estaba cumpliendo su sueño, pero seguía triste.
En
2025, año que he pasado de intercambio en Irlanda, conocí a Gosha. Me contó su
historia, una historia de superación que me anima a valorar lo que tengo. Hace
una semana contacté con él por WhatsApp y sigue triste. No ha vuelto a saber
nada de su padre.
ALVARO
DELGADO GUILLEN Nº6 1ºB 1 de noviembre de 2025
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