MERECE LA PENA CRECER
Nunca supe bien cuando las cosas
comenzaron a cambiar, cuando yo empecé a cambiar. De un día para otro yo ya no
era igual que ayer, ni mental, ni físicamente. La gente llama a este cambio
juventud, pero nadie es capaz de explicar cómo ocurre.
Simplemente un día te das cuenta de
que no encajas donde ayer, miras atrás y ves a mucha gente que se ha quedado
por el camino, a veces, no sabes ni siquiera muy bien porque, esas personas
llegaron a tu vida te enseñaron algo aprendieron de ti y finalmente se fueron.
Por otro lado, están aquellas que la
vida te arrebató, quizás ya ni recuerdas como era su voz, cuáles fueron sus
últimas palabras o cuando fue tu último abrazo con ellas.
Y por último nunca hay que olvidarse
de las que nos acompañan en el momento, que aguantan como nunca y que deseamos
que se queden y nunca se vayan.
Pero la vida sigue y no te espera
todo, tanto lo bueno, como lo malo forma parte de esto que se hace llamar vida.
Hay días en los que desearías volver
a ser pequeño, a columpiarte y ser feliz con la única preocupación de qué
juguete coger para jugar. Otros sólo deseas ir al futuro ver que como has
avanzado y todo lo que has logrado.
Hay veces que simplemente
sobrevivimos, nos dejamos llevar por la corriente, dejamos nuestras vidas en
manos de otros por miedo a no acertar, a equivocarnos y a sufrir. Pero, nunca
debemos olvidar que tu controlas tu destino y no debes dejar que nadie tome tus
decisiones.
Muchas veces no somos realmente
conscientes de lo privilegiados que somos, de todo lo que tenemos. El lujo es
cuestión de perspectiva, pero, hay lujo en cada mirada, en cada abrazo, en cada
sonrisa... En cada mínimo acto de afecto, ahí está el lujo.
Nos adentramos en una nueva etapa según
muchos la más dura y bonita de la etapa escolar. Nos hemos convertido en los
mayores ya no miramos hacia arriba y admiramos, somos nosotros los que debemos
dar ejemplo y hacer todas las cosas de mayores.
La vida se convierte en una
constante toma de decisiones. Decisiones para las que muchos no nos sentimos
preparados, decisiones que marcarán un antes y un después y que deciden nuestro
futuro.
La gente que nos rodea intenta
ayudar y dar sus mejores consejos, pero a veces ni con esas sabemos que elegir.
Toca elegir de una forma u otra a qué vas a dedicarte en el futuro, hacia donde
encaminar tu vida y a dónde mirar. Toca priorizar, parar y pensar para intentar
elegir la opción correcta. Pero, estoy segura de que muchos nos equivocaremos
nos tocará retroceder, volver al punto de inicio y cambiar de idea.
Formaremos familias, crearemos
empresas, en definitiva, nos llenaremos de recuerdos, recuerdos que nos
demostraran lo valiosa que es la vida, lo importante que es rodearse de gente
que te quiera y que te aporta. Otros nos recordaran errores que no debemos
volver a cometer.
La nostalgia es una prueba de que estas viviendo una vida que merece la pena vivir. Por eso vive sin miedo, con ganas y no olvides nunca levantarte, da igual si hay un mal examen, un maldía o incluso un mal mes, todo pasa y todo llega.
A veces creemos que seguimos una
línea recta. Pues bien, no es una línea recta. Está todo lleno de bajones, de
subidas eufóricas sin ningún sentido. No tienen ni un mínimo trazo recto, todo
es puntiagudo. Y eso es lo que lo hace bonito.
Andrea Ruiz Correal 1º BACH. A noviembre
2025
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