Andrea Ruiz (Merece la pena crecer)


MERECE LA PENA CRECER

Nunca supe bien cuando las cosas comenzaron a cambiar, cuando yo empecé a cambiar. De un día para otro yo ya no era igual que ayer, ni mental, ni físicamente. La gente llama a este cambio juventud, pero nadie es capaz de explicar cómo ocurre.

 

Simplemente un día te das cuenta de que no encajas donde ayer, miras atrás y ves a mucha gente que se ha quedado por el camino, a veces, no sabes ni siquiera muy bien porque, esas personas llegaron a tu vida te enseñaron algo aprendieron de ti y finalmente se fueron.

Por otro lado, están aquellas que la vida te arrebató, quizás ya ni recuerdas como era su voz, cuáles fueron sus últimas palabras o cuando fue tu último abrazo con ellas.

Y por último nunca hay que olvidarse de las que nos acompañan en el momento, que aguantan como nunca y que deseamos que se queden y nunca se vayan.

 

Pero la vida sigue y no te espera todo, tanto lo bueno, como lo malo forma parte de esto que se hace llamar vida. 

 

Hay días en los que desearías volver a ser pequeño, a columpiarte y ser feliz con la única preocupación de qué juguete coger para jugar. Otros sólo deseas ir al futuro ver que como has avanzado y todo lo que has logrado. 

 

Hay veces que simplemente sobrevivimos, nos dejamos llevar por la corriente, dejamos nuestras vidas en manos de otros por miedo a no acertar, a equivocarnos y a sufrir. Pero, nunca debemos olvidar que tu controlas tu destino y no debes dejar que nadie tome tus decisiones. 

 

Muchas veces no somos realmente conscientes de lo privilegiados que somos, de todo lo que tenemos. El lujo es cuestión de perspectiva, pero, hay lujo en cada mirada, en cada abrazo, en cada sonrisa... En cada mínimo acto de afecto, ahí está el lujo. 

 

Nos adentramos en una nueva etapa según muchos la más dura y bonita de la etapa escolar. Nos hemos convertido en los mayores ya no miramos hacia arriba y admiramos, somos nosotros los que debemos dar ejemplo y hacer todas las cosas de mayores.

La vida se convierte en una constante toma de decisiones. Decisiones para las que muchos no nos sentimos preparados, decisiones que marcarán un antes y un después y que deciden nuestro futuro.

La gente que nos rodea intenta ayudar y dar sus mejores consejos, pero a veces ni con esas sabemos que elegir. Toca elegir de una forma u otra a qué vas a dedicarte en el futuro, hacia donde encaminar tu vida y a dónde mirar. Toca priorizar, parar y pensar para intentar elegir la opción correcta. Pero, estoy segura de que muchos nos equivocaremos nos tocará retroceder, volver al punto de inicio y cambiar de idea. 

 

Formaremos familias, crearemos empresas, en definitiva, nos llenaremos de recuerdos, recuerdos que nos demostraran lo valiosa que es la vida, lo importante que es rodearse de gente que te quiera y que te aporta. Otros nos recordaran errores que no debemos volver a cometer.

 

La nostalgia es una prueba de que estas viviendo una vida que merece la pena vivir. Por eso vive sin miedo, con ganas y no olvides nunca levantarte, da igual si hay un mal examen, un maldía o incluso un mal mes, todo pasa y todo llega.

 

A veces creemos que seguimos una línea recta. Pues bien, no es una línea recta. Está todo lleno de bajones, de subidas eufóricas sin ningún sentido. No tienen ni un mínimo trazo recto, todo es puntiagudo. Y eso es lo que lo hace bonito.

 

 

Andrea Ruiz Correal 1º BACH. A noviembre 2025

 


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