lunes, 12 de enero de 2015

Javier Armijo (Para Sandra)





PARA SANDRA
Sandra siempre había querido heredar el cuarto de su hermano, sin embargo, los acontecimientos que se habían sucedido no le proporcionaban ninguna alegría por haber conseguido su objetivo.

Con profunda tristeza entró en su nuevo cuarto, era una tarde de invierno, las copas de los árboles le recordaban a Sandra a la bola de esos helados de chocolate blanco que tanto le gustaban. Una tímida sonrisa se asomó en su cara y  sin embargo no le gustaba ni el invierno ni la melancolía que le producía, estaba cansada, había sido un día duro. Miró hacia la cama y se tumbó mientras exhalaba un suspiro. Era una chica muy curiosa, y al ver esa mesilla de noche con un cajón que su hermano no le dejaba abrir, no pudo hacer otra cosa que mirar que había dentro. Había una especie de libro, más bien diario, que Sandra no había visto en su vida. Obviamente no estaba hecho por un escritor profesional, ya que la encuadernación dejaba mucho que desear. Abrió la primera página y comenzó a leer, parecía un simple diario de su hermano donde se desahogaba y hablaba de sus noviazgos. Estaba inmersa en la lectura cuando, al llegar a la 4 página comenzó a oír la voz de su hermano

 -Sandra, cómo estás, espero que no muy triste después de lo sucedido. Sé que la situación en casa ha sido y está siendo muy dura,  desde que a papá le echaron del trabajo no ha levantado cabeza. Entiende que no ha sido su culpa. Sé que tienes sólo 18 años y no entiendes muy bien los motivos que han provocado lo sucedido. La gente se ha dedicado a comprar acciones que han ido costando cada vez más y más dinero y se ha creado una burbuja, y cuando se han dado cuenta de lo que estaba sucediendo, ya era demasiado tarde. La gente estaba invirtiendo dinero en empresas que estaban produciendo más de lo que podían vender, se ha arruinado, y la sociedad se ha sumido en una crisis donde pueden consumir cada vez menos .Las empresas están cerrando, y los bancos están cerrando  porque no pueden cobrar las deudas que les debían. La crisis se ha expandido por todo el mundo y, tristemente, esto ha afectado a la compañía donde papá trabajaba. Sabes que ha intentado que tengamos lo mejor pero  ha sido un esfuerzo en vano, mi enfermedad es muy costosa y nos cuesta bastante irla pagando.

Con los pocos ahorros que he ido consiguiendo, he comprado una tienda, te parecerá una locura, pero el dueño quería cerrar y me la dejó muy barata, no le digas nada de esto a nuestros padres. La tienda está en la calle Preciados.

Cuando estuve en el hospital tuve mucho tiempo para pensar y decidí invertir mis ahorros, te lo prometo, puede llegar a ser un gran proyecto, precisa de mucho esfuerzo y dedicación pero lo conseguiremos.

De repente Sandra dejo de escuchar la voz de su hermano, se dio cuenta de que estaba leyendo el diario, era un texto con el título PARA SANDRA y, pese a que una lagrimilla comenzó a bajar por su mejilla roja por el frio, continuó leyendo.

-Si estás leyendo esto, es que el maldito cáncer ha podido conmigo y has adquirido mi habitación, tan deseada por ti, y habrás encontrado mi diario dada tu tremenda curiosidad, de lo cual me alegro. Te preguntarás porque te comento lo de la tienda, como comprenderás  yo ya no puedo seguir llevándola, pero sé que tu eres una chica muy lista y, por favor te lo pido, si quieres hacer algo en mi memoria, lleva tú la tienda, como te he dicho precisa de mucho esfuerzo y sacrificio en los tiempos que corren pero TE PROMETO que dará sus frutos.
Con el mayor amor del mundo.
ENRIQUE.
Sandra no podía creerse lo que acababa de ver, ¿Qué acababa de leer? ¿Por qué su hermano había confiado en ella para llevar una tienda? Además, a ella le gustaban las letras desde pequeñita, no tenía ni idea de llevar una empresa. Pero era su hermano, aquel que le enseño a montar en bicicleta, el que le ayudaba siempre que estaba triste por noviazgos mal parados. Era la persona en que más había confiado, más que en julia, su mejor amiga desde los 3 años.
No pudo mas, rompió a llorar en una mezcla entre el agobio que se le vino encima, y el añoro que le tenía a su hermano más querido. Tras 5 min de estar llorando como una magdalena paró en seco, se seco las lagrimas con el pañuelo que le acababa de regalar su padre por su cumpleaños, y se hizo una promesa que cambiaría su vida para siempre, iba a continuar el negocio de Enrique y lo iba a lanzar a lo más alto.
Hay que decir que le costó sudor y sangre sacar el negocio, ya que la Guerra Civil Española hizo caer estrepitosamente su negocio. Sin embargo, tuvo una idea revolucionaria para la época, iba a introducir las rebajas de forma masiva. Con rebajas como la de enero, la de primavera, la de otoño, la de invierno… Al pueblo le gustaba el negocio y compraba siempre ahí.
Esto provoco que los ingresos de la empresa se dispararon, lo que le permitió a Sandra expandir el negocio por toda España.
El Corte Inglés llegó a ser la empresa número 54 en volumen de ventas.
Sandra había conseguido realizar el sueño de su hermano, que se había convertido en su mayor pasión durante los años que llevaba dirigiendo la empresa. Como en todo, su hermano había tenido razón, Desde donde el estuviese, le estaba ayudando.

NOTA: obviamente no es la historia real de los inicios del Corte Inglés, tiene algunos toques iguales pero nada más. He decidido meter esta empresa para meterle rimbombancia y porque tuvo sus inicios en 1930



Hecho por: Javier Armijo Gómez 4E

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