lunes, 12 de enero de 2015

Pablo Méndez (La tristeza de la pobreza)



La Tristeza en la Pobreza
Esto empieza en 1907 cuando un niño nace en el corazón de una gran familia pobre y sin dinero alguno. Sus padres contentos de que al fin tendrán una alegría en casa, infelices porque saben que no le pondrán dar todo aquello que el niño necesitaría. Esta es la historia de un niño que hará algo grande en el mundo. Y este niño se llamará Jorge.  

Cuando Jorge crece su abuelo es el que se encarga de él. Sus padres muertos de rabia por no poder estar con él, están trabajando en la minería con apena 1 moneda a la semana y comida que es lo que se llevarán para su hijo cada día , sin ni si quiera probar un poco ellos por no dejar morir a su hijo. Jorge con 1 año ni si quiera sabe por lo que están pasando sus padres, normal es pequeño vive de la nostalgia de un ser pequeño y feliz.

Al cabo de un tiempo Jorge ya tiene la cabeza bien ordenada pero sigue sin saber lo que pasa, vive de sus libros y se informa de todo lo que pasa por el mundo. Ya que no tienen dinero para permitir que Jorge vaya al colegio. Viven debajo de un puente y han construido una casa pequeña contra el frío para no morir constipados en la calle. 

Jorge siempre le pregunta a su madre por que todos los niños van al colegio menos él. Su madre y padre lloran hasta no poder mas, por no saber que decirle a un niño de apenas 11 años que se siente confuso ante tanto llanto y penurias. Jorge se calla y va a su pequeña habitación construida de madera que ha hecho su padre con el poco material que se podían permitir.
 
Cuando Jorge ya tiene 20 años reflexiona sobre su vida y decide trabajar con sus padres en la minería. Jorge cansado de tanto maltrato y de tan poco que les pagaban decide rebotarse ante el jefe de minería, haciendo así una revolución en masa con todos los trabajadores dispuestos a lo que haga falta por vivir mejor.  

Jorge y sus compañeros incluidos sus padres la llegan a liar tanto que hacen venir a todos los policías y maderos de aquél entonces. Con sus porras en la mano y pistolas Jorge es herido en pleno combate y muere. La gente admira lo que ha conseguido hacer y entre todos los trabajadores hacen una estatua conmemorando a su gran líder muerto a los 20 años por culpa de defender un derecho importante.

Los policías inquietos por no saber qué hacer deciden parar la batalla. Y junto a los trabajadores hartos de tanta pelea lloran por esa muerte y de todo lo que ha pasado se ajuntan y montan una rebelión contra el estado.

El estado aunque al principio muy dispuesto a no ceder, al final cede y entre todos consiguen que los padres de aquél pequeño héroe viva mejor y feliz. 

Fin…

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